jueves, 23 de diciembre de 2010

¡Bendita inocencia! / Feliz Navidad


Un ejército de hormigas recorría su estómago, provocándole un intenso e incómodo cosquilleo. El sueño comenzaba a apoderarse de él, aunque sus párpados continuaban abiertos, atentos a cualquier movimiento extraño o sombra sospechosa tras la puerta. Llevaba una hora acostado, desde las 10, incorporándose nervioso cada vez que oía un ruido. No podían escaparse, tenía que verlos... 

Comenzó a repasar mentalmente, con la avidez y el desorden propios de un cerebro de 7 años,  todas las tareas: "Umm, sí, he colocado los vasos de leche y las galletas debajo del árbol, ...envié la carta hace meses y sólo les pedi dos cosas, porque los camellos vienen muy cargados y aunque son magos, dice la Abuela, que no es bueno abusar... Cachis!!! El pienso.... MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAMÁ!!!!"
- ¿Que ocurre, Pedro, pero aún no te has dormido??? Mira que así no van a venir... -

- Mamá, no he dejado pienso para los camellos-

- Bueno, tranquilo, ya me ocupo yo, anda tú duerme...-

- Y pon agua también, que igual tienen sed -

- Síiiiiiiiiii, hala, a dormir-

Más tranquilo, retomó su ejercicio de repaso mental "vale, ya está el pienso... y yo me he portado bien, bueno, igual he dicho alguna "mintirijilla", pero...-bostezo- ha sido sin querer, como cuando le dije a la Abuela que las cerezas del cubo se las habían comido los tordos... -nuevo bostezo, los párpados comienzan a pesar en exceso- o cuando le dije a mamá que el jarrón se cayó solo... o cuando le dije a la maestra..." Pese a sus múltiples esfuerzos, finalmente, y cómo no podía ser de otro modo,  cayó rendido en  brazos de Morfeo. 

Se despertó tarde, cansado, parecía como si hubiese estado días durmiendo. "Ay Dios, no puede ser!!! Otra vez se me han vuelto a escapar... ¿A que no me han dejado nada..?." Saltó de la cama y corrió hacia el salón. Uff, sí, allí, debajo del árbol, aún quedaban restos de galletas y algo de leche en los vasos... "no tendrían mucha sed... como visitan tantas casas..."  Los camellos sí se habían bebido todo el agua, "claro, tan cargados como van..." 

Ahhh, y allí estaban los regalos... para mamá, para papá y sí, allí ponía "P-E-D-R-O", con letras bien gordas... Se disponía a abrir el paquete, cuando de pronto se fijó en el espejo que había frente a él... Algo le llamó la atención, tanto, que dejó el regalo y se acercó despacito hasta el cristal. Se puso frente al espejo y observó atónito. Sí, no había ninguna duda, en su frente había una mancha, como las que le dejaba la tía Paqui cuando le daba un beso... pero de color negro... Se acercó más aún al espejo, se quedó unos segundos quieto y corrió a la habitación  de sus padres...

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PAPAAAAAAAAAAAAAÁ!!!!! - 

-¿Qué ocurre Pedro??? ¿Ya has visto los regalos???-

- NOOOOOOOOO- El niño se llevó el dedo índice a la frente - ¡¡¡¡MIRA, el rey Baltasar me ha dado un beso!!! -

Su padre esbozó una sonrisa, recordó la quemadura en el dedo gordo que se había provocado  la noche anterior, al tiznar el corcho de la botella de champán con el mechero, y pensó "¡Bendita inocencia!!!, espero que aún tarde un poco en descubrir que los Reyes Magos... no destiñen...".


NOTA: Es mi forma de desearos a tod@s una muy FELIZ NAVIDAD!!! y de daros las GRACIAS por este 2010, que ha supusto mi estreno en la blogosfera. Os sigo viendo en 2011, porque como ya avancé, estos meses ando un poco ajetreada... Ah!!! La historia se la dedico especialmente a cuatro amigos, porque fueron sus recuerdos de críos y la charla junto al fuego hace unos días la que inspiró el relato. Me pareció taaaaaaaaaan tierno, que no me he resistido a contarlo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Mover Montañas

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Algun@s ya habéis oído algo al respecto. Para el resto, os cuento que la 2 de Televisión Española emite el viernes, 3 de diciembre, a las 18.30 h. la serie "Mover Montañas", realizada por la Fundación Santa María la Real, gracias al impulso y la iniciativa de varios Grupos de Acción Local de diferentes lugares de España.

El vídeo que os he puesto es un pequeño adelanto, un mini spot, que realizamos tiempo ha para Canalpatrimonio. No es ni mucho menos el definitivo, pero sí sirve para que os hagáis una idea de qué podéis ver en la serie. 

Son nueve capítulos, que tratan de introducirnos de lleno en los pueblos, en el mundo rural, en los territorios de montaña. ¿Cómo? A través de sus gentes, de personas que han tenido, tienen y tendrán, el valor, la imaginación y la capacidad necesaria para sacar adelante proyectos e iniciativas novedosos, para luchar contra corriente, para lograr que nuestros pueblos sigan vivos. Ellos son los verdaderos protagonistas de esta serie; gentes de aquí, de la Montaña Palentina, pero también de Cantabria, Sanabria, León, Galicia, Cáceres, Segovia, Madrid, Pirineos, Teruel, Orense, Salmanca, las islas... y tantos y tantos lugares. Aquí podéis encontrar más datos.

Yo sólo puedo deciros que, pese a la dureza y los inconvenientes típicos de cualquier rodaje, para mí, personalmente, participar en el proyecto fue algo maravilloso y enriquecedor, algo que me llenó y me permitió conocer personas y lugares mágicos. Por eso, quería compartirlo con tod@s vosotr@s, para que, aunque sólo sea a través de esa ventana que, a veces, es la televisión, podáis vivir esta experiencia. Ah! y si os quedáis con ganas de más, mi amigo y compañero, Marce -cuyo blog os he recomendado en varias ocasiones-, realizó, hace no mucho, un homenaje a toda esa gente, con la que compartimos tantos y tan buenos momentos. Yo no lo hubiera expresado mejor. Podéis verlo aquí. Qué lo disfrutéis!!! ;-)

martes, 30 de noviembre de 2010

Nieve en la Montaña Palentina by Ricardo Fernández

Foto: Ricardo Fernández Vañes

Llevo unos cuantos días queriendo coger la cámara para mostraros el paisaje nevado de la Montaña Palentina. Por desgracia, estos meses cuando salgo de casa a eso de las 7.30 aún no ha amanecido y cuando vuelvo a las 19.30 ya es completamente de noche. Así que, pocas fotos puedo hacer. Por suerte, mi amigo Ricardo Fernández, natural de Barruelo de Santullán y amante de la nieve, me ha prestado estas imágenes, que sacó el otro día durante uno de sus paseos por la sierra, en concreto, por la Collada.

Foto: Ricardo Fernández Vañes

Desde aquí, como no podía ser de otro modo, le agradezco enormemente que me permita compartirlas con todos vosotr@s. Por cierto que también me ha dejado un breve vídeo. La voz inicial es la suya, la de Ricardo, digo. 

Foto: Ricardo Fernández Vañes

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Nota: Sigo bastante liada, pero poco a poco me iré poniendo al día con vuestros blogs. Gracias por la paciencia!!! 

jueves, 25 de noviembre de 2010

Nuevas teorías sobre la cruz sin nombre


Viene de aquí

Vale, esto que veis es lo que yo me imaginaba cuando los vecinos me hablaron de una cruz de piedra con formas redondeadas y un pequeño crucifijo labrado en el centro. Cuando algunos me dijeron que creían recordar una inscripción en números romanos, enseguida me vino a la mente la imagen de un miliario o de los restos de un antiguo humilladero, de esos que, tiempo ha, formaban parte del paisaje  y solían encontrarse a las afueras de los pueblos, junto a algún camino. 

No se me ocurrió, ensimismada como estaba escuchando la historia, pedirles que me dibujasen la cruz de piedra. Ayer lo hice y Ángel (Gelín), cazador, hombre observador y buen conocedor del monte se animó a pintarme la susodicha cruz. Me fío plenamente de lo que dibujó, porque estoy convencida de que la habrá visto más de un centenar de veces y muy muy de cerca. Cuando vi el resultado de su dibujo me quedé perpleja, porque nada tenía que ver con la imagen que yo me había hecho... Por cierto, que Gelín no recuerda que la cruz tuviese ninguna inscripción en números romanos. He aquí su dibujo.


Evidentemente, esta imagen me recuerda claramente a otras, a las "estelas funerarias", aquí, por ejemplo, podéis ver varias. Esta mañana le enseñé el dibujo a mi amigo Pedro Luis Huerta, historiador, y coincide plenamente con esta última apreciación.

Evidentemente, no tengo ni idea de a qué época podía remontarse ésta, pero si realmente era una estela, la teoría de la muerte del mendigo, a mi parecer, cobra fuerza. Quizá no estuviese hecha precisamente para él, porque era bastante frecuente en estos casos reutilizar piezas de épocas anteriores, pero es muy probable que sí la colocasen en su recuerdo... Y es que, ya lo decía mi abuela, "cuando el río suena, agua lleva" y todas las leyendas tienen una parte de verdad.


Nota: Ayer se me olvidó comentarlo, pero la idea de esta historia me la sugirió Isis, la información me la han facilitado entre su abuela, Cesárea, su madre, Elisa, su tía, Marisol y su padre, Gelín. GRACIAS A TOD@S!!!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Retratos de antaño: la cruz sin nombre



A medio camino entre Foldada y Barrio de San Pedro. En dirección a este último pueblo. En el margen izquierdo de la carretera. Camuflada por la hojarasca, las zarzas y la maleza, descansa una vieja  y maltrecha cruz. De esas que, durante años, llenaron los cementerios de muchos pueblos de España. Forjada en hierro, con una pequeña placa de porcelana blanca en el centro. Es ésta una cruz sin nombre, sin fecha, ni tan siquiera un simple epitafio. Tan sólo una  queja o amenza velada,  que manifiesta indignación no-contenida: "Roban la de piedra y ahora rompen ésta. Mala gente hay. Ladrones".


Cuentan  los vecinos, jóvenes y viejos que, hasta hace dos décadas, había en ese lugar una "bonita" cruz de piedra, de formas redondeadas, con un pequeño dibujo, talla o crucifijo en el centro. Era, según dicen los más ancianos, una cruz vieja, "siempre estuvo ahí". Algunos creen recordar que tenía grabada una fecha en números romanos. Nadie es capaz de asegurarlo. Lo que sí saben y recuerdan con precisión es que una fría mañana de invierno, alguien, se llevó la cruz de piedra. Quizá ahora sirva de perchero  de pie en alguna casa bien o complete los tesoros de vaya usted a saber qué colección particular... En su lugar, un vecino de Barrio San Pedro, colocó la de hierro, pero, ¿a quién o qué recordaban esas cruces?

La leyenda o teoría más extendida dice que hace muuuuuuuuuuuchos, muuuuuuuuuuuchos años... en tiempos de los tatarabuelos de la Tía Paca o aún antes, un hombre, cuyo nombre y procendencia se desconocen vagó durante meses por la comarca. Alguien que nació con mala estrella o, quizá, alguien a quien  una desgracia condenó para siempre al destierro de los sin techo.  "Un pobre", cuentan, "un vagabundo", que recorría las casas pidiendo limosna y sustento. Un hombre sin nada que dar y nada que perder, que padeció, eso sí, los rigores del invierno en la montaña y que pereció helado, al borde del camino entre Foldada y Barrio de San Pedro.  Algún vecino caritativo, alma piadosa o, quizá, alguien que conocía la verdadera historia del mendigo, colocó allí, en su recuerdo, la cruz de piedra.


Hay quien no acaba de creer esta historia,  "a un pobre - afirman - no se le pone una cruz tan lujosa". Puede ser... Quizá, no fuese más que un accidente de carro o la consecuencia de una reyerta. Quizá esa cruz, con  números romanos, no recordaba a alguien sino algo. Quizá era, simplemente, una marca, un hito en el camino, un crucero o un humilladero... Es probable que nunca, jamás, lleguemos a desvelar el misterio de la cruz. Como tantas otras historias de la tradición  oral de nuestros pueblos continuará pasando de padres a hijos, de abuelos a nietos... hasta que, de uno u otro modo, acabe por perderse en el repleto baúl de los recuerdos.

martes, 16 de noviembre de 2010

Viviendo AR&PA



Ya os comenté en la anterior entrada que estos meses iban a ser un tanto complicados. Algunos os habéis preguntado, lo cual agradezco, dónde he estado metida estas últimas semanas. Pues bien, regresé a mi tierra, Valladolid, aunque no para estar con mi familia, que ya me hubiese gustado, sino para trabajar... Fue duro, pero, creo que, ahora, a toro pasado, puedo decir que mereció la pena. 

Os cuento, hemos estado en la VII Feria Internacional AR&PA de Restauración y Gestión del Patrimonio. Digo, hemos, porque no he ido sola. Estuve acompañada por Edu y María, dos compañeros. Nuestro cometido no era otro que el de trasladar el ambiente de la Feria a través de Canal Patrimonio, nuestra televisión por internet. María se ocupaba del Facebook, el twitter y la actualización del portal y Edu y yo de grabar y editar noticias. 

Hubo momentos de estrés y de tensión... porque había un montón de actividades, que se desarrollaban paralelamente y no dábamos abasto... Pero, bueno, al final conseguimos encauzar el trabajo, y aquí os dejo una pequeña muestra... para que entendáis lo que he estado haciendo. Rememoré por unos días viejos tiempos, en los que hacía de reportera dicharachera... jeje ;-)

1. Así empezamos: con mucho ánimo, con buena voz e ilusionados.

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2. Así seguimos: pasándonoslo en grande, con las actividades para niños.

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3. Así acabamos: agotados, sin voz y con un catarro de espanto... ;-)

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Nota: La foto de cabecera es de María Jiménez, mi compañera, y la edición de los vídeos, corrió a cargo de Edu (Eduardo Macho) ;-). Si aún os apetece ver más, podéis encontrarlo aquí. Por cierto, que, espero ir poco a poco poniéndome al día con vuestros blogs...

viernes, 5 de noviembre de 2010

Un año

Mañana se cumple un año de la muerte de Piedad Isla. Hoy, gracias a Maxi, documentalista de la Fundación Piedad Isla-Juan Torres y a Carlos, puedo compartir con vosotros su voz, porque Piedad, además de fotógrafa era una comunicadora nata. 

Para mí, que soy mujer de radio, es, sin lugar a dudas, la mejor manera de recordarla. Así pues, os invito a cerrar los ojos y a que os dejéis transportar hasta aquí, hasta la Montaña Palentina, por quien fue una de sus mejores guías y embajadoras, Piedad Isla. Buen viaje!!!



Nota: Noviembre y diciembre son meses complicados para esta escribiente. Así pues, os pido disculpas de antemano, porque habrá prolongados períodos de ausencia, que espero compensar con fugaces, pero intensas visitas. Os voy a echar de menos!!!

martes, 2 de noviembre de 2010

Ursicino Martínez, Ursi: Un hombre sencillo, un genio


Creo que llegué a admirarle, antes incluso de conocerle. Había visto parte de su obra y le había escuchado en la radio municipal, reivindicando la reapertura de su museo de Aguilar de Campoo. Corría el año 2003 y entonces ya me pareció un hombre bueno. Más tarde descubrí que Ursicino Martínez, Ursi, para los amigos, era mucho más que eso.

La primera vez que hablé con él fue para realizar un reportaje. Me recibió, como no podía ser de otro modo, en su taller, trabajando, como siempre. Esculpía un material poco frecuente en él: alabastro. Estaba dando los últimos retoques a la silueta de una Virgen sobre un racimo de nubes.

Me impresionó su sencillez, su afabilidad, sus ojos despiertos, llenos de vida, su fortaleza… Creo que enseguida conectamos. Recuerdo que le robé toda la tarde. Nos sentamos junto a su mesa de trabajo rodeados de buriles y cinceles, del olor a serrín y a madera, que se confundía a ratos con el aroma de su tabaco negro de liar. Me ofreció uno y así, como si me conociese de toda la vida, empezó a desgranarme retazos de su historia: de su infancia en Villabellaco, de su juventud en la mina, de sus viajes, de su familia, de sus amigos… Me narró miles de anécdotas: como la del billete de 100 pesetas, que más adelante le oiría contar cientos de veces.

Al día siguiente me llevó a su museo, pero antes, me abrió las puertas de su casa, me ofreció café y me presentó a su esposa, Ángeles. Una mujer discreta, amable, sin duda, su apoyo, su respaldo en la sombra…

Entrar en el museo de Ursi, por aquel entonces cerrado, fue para mí como hacer realidad algo muchas veces anhelado. Fue como si entrase en un mundo repleto de fantasía, de imaginación… En un universo utópico, en el que los olmos viejos, enfermos, recobraban vida.

Supongo que cualquier persona que haya visitado el museo tendrá su pieza favorita. Lo cierto es que es muy difícil elegir, pero mis ojos se fijaron desde el primer instante en su tronco anudado. Casi me hizo creer, que no tenía ningún misterio, que plantaba los árboles en verde y cuando aún estaban creciendo les daba la forma adecuada, luego tan sólo era cuestión de regar, cuidar y esperar. Ursi, era así, le encantaba bromear, creo que disfrutaba oyendo los comentarios de la gente, observando su perplejidad ante sus árboles torcidos, sus “chistes”, como él los llamaba.

Después de aquel primer contacto he visitado el museo más de una veintena de veces y siempre encuentro algo nuevo, sorprendente. Estoy convencida de que Ursi era un verdadero genio, y como tal dejó un pedacito de sí en cada una de sus obras. Me queda ese consuelo, porque al irse hemos dejado tantas conversaciones pendientes, tantos recuerdos, tantos proyectos… que siento que le debo algo. Sé, eso sí, que cada vez que cruce la puerta de su museo, le sentiré allí, como siempre, con sus manos curtidas por el trabajo, su tabaco de liar y su sempiterna sonrisa. Hasta siempre, amigo, hasta siempre, Ursi.

ESCUCHA EL REPORTAJE EMITIDO EN RADIO AGUILAR F.M. en 2004 (si te apetece ;-)


Nota: Escribí este texto para el periódico Carrión al poco tiempo de morir Ursi (2007), nunca llegó a publicarse. El reportaje, se emitió en Radio Aguilar F.M en 2004, si no recuerdo mal, lo hice con la ayuda de Carlos. Ha llovido mucho desde entonces, Ursi, ya no está, sí su obra y todo su legado. Si os acercáis a Aguilar de Campoo, no olvidéis visitar su museo. Ahora sí está abierto.

martes, 26 de octubre de 2010

Abstractos de otoño / La belleza del cardo


Reconozco que para mí, una de las grandes ventajas de la blogosfera, es que me sirve de "ventana de desconexión". Me explico: cuando estás hart@, saturad@...- hasta la peineta, qué diría una amiga- de escribir noticias, artículos, reportajes... con un estilo informativo o literario, más o menos cuidado, y sobre temas muy muy concretos, de vez en cuando, te apetece contar lo que sientes, lo que ves, o lo que oyes, sin rodeos ni medias tintas, con un lenguaje más cercano al oral que al escrito...  Eso es lo que hago, o intento hacer, más bien, en el blog.

Si unimos lo anterior a mi afición por "echarme al monte", no como las cabras, sino cámara en ristre... la cosa empieza a adquirir cierto grado de peligrosidad... Sí, amigos, en el monte, con tiempo y una cámara en la mano soy altamente peligrosa, ¿por qué? Porque me detengo a fotografiar todo tipo de detalles y nimiedades: hojas, bichos, escaramujos... que, en un determinado momento, captan mi atención y me llevan a reflexiones absurdas, que luego, además, me empeño en compartir con vosotr@s, pobres sufridores!!!, vía blog. 



Así, en uno de mis últimos paseos, entre escaramujos, ocres y hojarasca... fotografiando abstractos, me vino a la mente de repente la conocida frase, que, sin duda, habréis oido o pronunciado alguna vez de: "es más fe@ que un cardo borriquero!!!". Y no puede evitar preguntarme internamente...- aún no he llegado al extremo de hablar yo sola en mitad del monte..., todo se andará-, ¿quién narices inventó la frase?? ¿quién fue el lumbreras que tuvo la brillante ocurrencia??

Os confieso que me entró tal desazón, que hasta he llegado a consultar sin éxito a San Google, -patrón de los desesperados y de aquellos que, como yo, se hacen preguntas un tanto peregrinas-, por ver si averiguaba el origen de la citada y usada expresión... Ni por esas, ni siquiera San Google tenía una respuesta... 

Lo que sí me quedó claro después de ver unas cuantas fotografías,  -de esas que todos compartimos en red-, es que el padre de la comparación no había visto un cardo en su vida... o eso o que, como bien señala otro dicho popular, "para gustos se hiciero los colores". Teniendo en cuenta y respetando este último apunte, me he propuesto con esta entrada reivindicar la belleza del cardo.


Yo le he pillado despeinado, desmochado, trasnochado y sin maquillar y aún así, en pleno otoño, exento de flores y de color, me sigue pareciendo hermoso. Sencillo, pero hermoso. Así pues, amigos, personalmente, me comprometo a no utlilizar jamás la expresión. Es más, me sentiré alagada e incluso honrada, si algún ex novio despechado, amigo enfadado o jefe renegado, al acordarse de mi, me compara con un cardo borriquero... y es que, siguiendo la tónica general del post, "quien no se consuela es porque no quiere"  o porque no le dejan... -añado y concluyo-.

domingo, 24 de octubre de 2010

Retratos de antaño: Huebra de otoño


Vista de la iglesia de Foldada, al atardecer, desde el monte

Hoy las campanas han dejado de sonar. El ruido de coches, fábricas, tractores, bares, sirenas, discotecas... las ha dejado mudas o no... Quizá, sólo quizá, somos nosotros quienes nos hemos quedado sordos... Quienes no sabemos escuchar. Antaño las campanas servían en pueblos y ciudades para dar aviso de la proximidad de una tormenta, para llamar a incendio o a huebra, para informar del nacimiento de un niño o de una niña, para llorar a un muerto... 

Por eso, el retrato de hoy, comienza con el tañer de una campana.


Campanario de la iglesia de Foldada

Tam, tam, tam. Corría el mes de octubre. Apenas eran las siete de la mañana. En lo alto del campanario, el sacristán, siguiendo las instrucciones del alguacil, tocaba a huebra. En casa, la Tía Paca daba la última vuelta a la segunda tortilla de patata, hecha con seis huevos, de aquella mañana. "Justo a tiempo", pensó al oír la llamada. 

Extendió un paño sobre la mesa, colocó sobre él un trozo de papel de estraza y dispuso allí la primera tortilla. Otro trozo de papel y, rematando, la segunda tortilla. Cogió las cuatro esquinas del paño, las anudó a modo de serillo, y lo colocó en una cesta de mimbre, junto a un tarrito con el primer dulce de membrillo del año, un pan, y medio queso de oveja. 

Se colocó el pañuelo negro sobre la cabeza, agarró la cesta y marchó a hacia la plaza. La Tía Paca, era la única mujer que acudía a todas las huebras. A diferencia de las demás, ella no tenía que pagar la cuota, por ir en sustitución del marido. Bastante desgracia tenía ya. Junto al carro, tirado por dos bueyes, una decena de hombres provistos de hachas, serruchos y botas de vino y dos o tres mujeres que, como la Tía Paca, iban cargadas con cestas o serillos. Todos habían acudido a la llamada de la huebra de octubre. Tocaba aprovisionar las casas de leña para el invierno. Dejaron las herramientas y la comida en el carro y a pie, poco a poco, en lo que el sol se desperazaba tras las cumbres, llegaron al monte. 


El trabajo estaba bien distribuido, los hombres se encargaron de cortar la leña y desbrozar el monte y, mientras, las mujeres fueron apilando los troncos y las ramas, formando haces o gavillas. Así, hasta la hora del almuerzo, en torno a las doce del mediodía. Siempre había alguien que daba la voz de alarma, "hala, se acabó por hoy, a comer, que ya es hora" - o algo similar-. Tiraron una manta, o un par de ellas, sobre la hierba y allí se tumbaron todos, alrededor de las viandas: tortillas, queso, chorizo, tocino e incluso una caldereta de cordero, buen vino y de postre: pastas, membrillo y dulce de leche. 

Concluido el trabajo, bajaron los haces y las gavillas hasta el carro y retornaron al pueblo cantando. Ya por la tarde, efectuaron el sorteo de los lotes. La Tía Paca, por ser mujer y sola, siempre se conformaba con el más pequeño. A ella, le era suficiente para pasar el invierno. 


Uno de los vecinos, Toño, hace unos días, junto al pilero de leña, recién cortada


Nota: Octubre sigue siendo en Foldada, el mes de preparación del invierno, quien más, quien menos, busca llenar la panera de leña. Ya no se convoca a huebra, aunque esta fórmula sigue utilizándose, ya sin toque de campana, al menos una vez al año, para limpiar pilones y desbrozar cunetas. Por cierto, que aquí también hablan de la huebra y es, precisamente, la foto de Piedad, la que ha inspirado este "retrato". ;-)

jueves, 21 de octubre de 2010

El Rincón de Tais: El roblón


Últimamente ando un poco "liadilla" y tengo algo descuidada la blogosfera. Además, creo que las musas me han abandonado. Por suerte, Tais ha decidido recuperar su rinconcito y continuar con sus relatos. Hoy nos ofrece un paseo literario hasta el roblón. Las fotos las hemos hecho esta misma tarde Carlos y una servidora (C+C). Qué lo disfrutéis!!! Ah! y si queréis ver alguna imagen más, podéis pinchar aquí.


Rocío, una de los jóvenes  del pueblo, se encontraba dando un paseo a sus perros por los caminos próximos. De cuando en cuando tenía que llamar a sus chuchos para que no corrieran al oír los ladridos de los corzos, tan sólo esto la devolvía a la realidad, pues no hacía otra cosa que dar vueltas al extraño suceso del campanario. Ya había pasado una semana y no había vuelto a haber indicios de aquella sombra. Era principio  de otoño y el monte comenzaba a transformarse con colores cálidos antes de que el invierno lo alcanzara. Los robles ya estaban tirando la bellota y las hojas se habían vuelto entre amarillo, y las hojas del campanario eran verdes…Además los pétalos de rosa eran de rosa silvestre y ese arbusto floraba en junio ¿Cómo había llegado allí aquello?



Aunque lo parezca, no es el bosque, son las ramas del viejo roble


Decidió internarse en el monte, el sol de la tarde se colaba por las ramas de los árboles resaltando los colores de los espinos, con sus últimos frutos enganchados aún a sus ramas, el suelo cubierto de bellotas y hojas de dónde se veían sobresalir setas producidas por las lluvias del otoño y el calor del suelo. Aquel paisaje resultaba cuando menos exuberante, había abundancia de comida y de belleza, el agua volvía a correr por los arroyos y los animales aprovechaban antes de que el invierno se presentase con todo su rigor. En su caminata llegó al “roblón” un inmenso roble que vigila el pueblo desde una orilla lo vio nacer y  crecer hasta hoy. 



Años ha fueron setas adheridas al tronco, ahora forman parte de él, son "verrugas" tan duras como la madera del roble

Hace mucho tiempo, los vecinos del pueblo lo desmocharon, para que no siguiera creciendo a lo alto; ahora su tronco es perfecto, se necesitarían tres personas para abarcarlo y en su mocha bien se podría colocar una mesa con sus cuatro sillas. Es increíble, un “gran tesoro” del pueblo y que sólo unos pocos conocen, estos privilegiados no pueden evitar sentirse orgullosos de él, como ser partícipe de una antigua historia casi olvidada pero viva. Con su bastón alcanzó la parte superior del árbol y arrastró la broza que encontró, para su sorpresa cayeron pétalos de rosas ya marchitas y hojas de roble secas, lo mismo que el campanario. ¿Qué estaba pasando? Miró a su alrededor pero no descubrió nada. Las hojas de roble era lógico  pero los pétalos tenían menos sentido. Estaba empezando a anochecer así qué volvió al pueblo y fue a contar lo que había visto a sus compañeros.


Texto: Tais / Fotos: C+C

domingo, 17 de octubre de 2010

Luz de otoño, luz de domingo


Sí, seguro que el título os ha recordado la película de Garci. Aquella en la que un joven abogado, de nombre Urbano, reflexionaba sobre la luz de domingo, pensaba que era distinta a la de los demás días. Hoy, en pleno otoño, rodeada de campos recién arados, de árboles bicolor, de escaramujos y hierba húmeda... debo darle la razón.




"Conozco bien los caminos
conozco los caminantes
del mar, del fuego, del sueño,
de la tierra, de los aires.
Y te conozco a ti, 
que estás dentro de mi sangre"
Miguel Hernández

domingo, 10 de octubre de 2010

Costa Rica: pura vida


El destino soñado y deseado era Perú. Al final, a última hora -tres días después de la boda-, una vez en la agencia, fruto -supongo- de un cruce de cables, acabamos en Costa Rica. Era la primera vez que cruzaba el charco. Mi primer gran viaje. Y al margen del agotamiento de las 11 horas de vuelo, de los retrasos de Iberia, del huracán Matthew, de los mosquitos, de los diez días sin pan crujiente, de los caminos bacheados y otros tantos percances, no me arrepiento. Nos quedamos sin ver el Machu Picchu, la Montaña Vieja de los Incas, - otra vez será, espero-. Aún así, mereció la pena porque, como dicen los tic@s, Costa Rica, su país, su hogar es PURA VIDA.

Estas dos sencillas palabras "Pura" y "Vida" son para los costarricenses lema, saludo y esencia. Personalmente, comprobé que, además, en este Paraíso, se cumplen. Prometí  volver. Mientras tanto me quedo con la amabilidad y afectuosidad sin límites de los tic@s; con su sonrisa eterna e imborrable; con su regalar en vez de dar, sin pedir ni recibir nada a cambio; con su sencillez y cercanía...

Me quedo con la luna llena en la playa de Tortuguero y con la suerte de haber podido asistir al desove de la tortuga verde; con el sabor de una Imperial compartida en el Club de la Culebra; con los amaneceres frente al Volcán Arenal; con la calidez de las aguas de Tabacón; con los paseos, sin salir del sendero, en mitad de la jungla; con el dormir con las zapatillas puestas, por si hay que salir corriendo; con la terapia de choque que supone convivir con arañas del tamaño de la palma de mi mano; con el aleteo de los colibris en Monteverde; con la sensación de haber volado como un pájaro; con la satisfacción de haber hecho nuevos AMIG@S... en definitiva y lo dicho, ¡Pura vida y pura aventura! que ahora, comparto con vosotr@s ;-)

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Nota: Las fotografías son de Carlos, la música es reggae tico "I love" de Baby Rasta Band y el montaje es mío, es el primero que hago con este programa, así pues espero disculpéis los fallos. ;-)

viernes, 8 de octubre de 2010

8 de octubre: Día de la convivencia en la blogosfera


Cuando llegué a este pequeño rincón de la Montaña Palentina, de apenas 12 habitantes, duros inviernos, con teléfonos de track, sin conexión de móvil y mucho menos de internet, alguien me dijo que lo fundamental para sobrevivir aquí era "aprender a vivir con uno mismo". Puede parecer que vivir en soledad es lo contrario de convivir. No es cierto. Llevo ya tres años en Foldada. Creo que he superado la prueba. Ahora entiendo plenamente el significado de aquellas palabras.

A lo largo de este tiempo, en mis muchos ratos de soledad, he aprendido a "convivir" con mis defectos y mis virtudes; con mis despistes y mis momentos creativos; con mis alegrías y mis cabreos monumentales; con mi inquietud y mi pasotismo; con mis deseos y con mis dudas...  Sí, amigos, he aprendido o, más bien, voy aprendiendo poco a poco,  a quererme, a soportarme tal como soy, sin dobleces, ni medias tintas, sin peros ni condiciones...

Y, eso, es lo que procuro transmitir en mi "convivencia" con los demás, porque, al fin y al cabo "convivir" es compartir, respetar, escuchar... Convivir es saber pedir perdón, aceptar errores, diferencias... La convivencia es la esencia de la amistad, del amor, de la solidaridad, de la vida...

Llegué hace poco más de medio año aquí, a la blogosfera, al cibermundo, creé mi pequeño rinconcito en el ciberespacio y me dispuse a experimentar otra nueva forma de "convivencia", basada en las mismas pautas y con el aliciente de lo "desconocido". Y aquí estoy, dispuesta a seguir compartiendo, a seguir conviviendo y a seguir aprendiendo ;-)


Nota: Con este post quiero sumarme al "Día de la convivencia en la blogosfera". Iniciativa promovida por Senovilla y Ángel, de la que tomé conciencia gracias a Arena. El corto, titulado Capicúa, lo descubrí hace unos días, gracias a una amiga y, hoy, precisamente en este día, me apetecía compartirlo con vosotr@s.

viernes, 1 de octubre de 2010

Otoño en la Montaña Palentina, la berrea


Cada estación, cada mes, tiene su encanto en la Montaña Palentina. Otoño es mágico por muchos motivos, por los tonos ocres, por el olor a tierra húmeda y, sobre todo, por los sonidos. Hay uno inconfundible, bronco y estremecedor, el de la berrea.

Os confieso que aún no he podido vivirla de cerca, pero sí la he sentido. En gran parte, gracias a mi amigo, ya conocido y ampliamente mencionado en este blog, Ricardo Fernández. Él ha querido compartir conmigo y con todos vosotros, estas imágenes, tomadas hace unos días en Resoba, Vidrieros, Triollo y Camporredondo de Alba, en el corazón de la Montaña Palentina.


Creo que las fotografías, hablan por sí mismas, pero como el verdadero encanto de la berrea es el sonido, os dejo también un vídeo grabado por Ricardo el año pasado, qué lo disfrutéis!!! ;-)

video

Nota: Aún estoy recuperándome del jet lag de vuelta de Costa Rica, pero en cuanto pueda descargaré las fotos para mostraros nuestro paso por este increíble país, lleno de vida. Ah! y este fin de semana, poco a poco, me iré poniendo al día con vuestros ciberrincones. Os he echado muuuuuuuucho de menos!!! ;-)

martes, 7 de septiembre de 2010

Retratos de antaño: La Luisa del Sebastián / Mentideros y rumores

Viene de aquí

La Luisa era la pequeña de Sebastián, el pastor, y la única fémina de su prole de seis vástagos. Se empeñó en tener una niña y no cejó en el intento hasta conseguirlo. Cuando nació la Luisa, se plantó. No se puede decir que fuese una chica guapa, era más bien del montón, resultona, quizá. Siempre fue muy espigada, incluso un poco flaca, comparada con otras mozas de su misma edad. Tenía el pelo castaño, un poco ondulado, los ojos grandes del color de la miel, la nariz chata y un andar gracioso. Desde muy niña le enseñaron a atender debidamente a sus hermanos: lavar y planchar la ropa, hacer las camas, cocinar, limpiar, coser... y, sobre todo, aguantar sin rechistar. La casa le ocupaba tanto tiempo, que apenas le restaban unas horas para dedicarse a sí misma. Fue a la escuela el tiempo justo para aprender a leer, a escribir y dos de las cuatro reglas. Sabía sumar y restar, lo de multiplicar y dividir, lo aprendió más adelante. 

Con veinte años cumplidos no se le conocía novio. Eso sí, algunos opinaban que era un poco "ligerita de cascos", porque, al fin y al cabo, "es la única moza que habla a solas con los hombres, ¡menudo descaro!". Era cierto. En sus escasos paseos, la Luisa se paraba a charlar con los mozos, pero no por descaro, sino porque eran amigos de sus hermanos y les conocía a todos desde cría. Fue por aquella época, con veinte años recién cumplidos, cuando la Luisa empezó a plantearse que se hacía demasiado vieja, que si se descuidaba, pasaría bien pronto a ser moza solterona, en lugar de moza casadera. La fiesta de la primavera podía ser un buen momento para encontrar candidato. Se engalanó frente al espejo, estrenó un vestido verde oliva, ceñido a la cintura, se colocó una flor de almendro en el pelo, se pintó levemente los labios y se pellizcó las mejillas.

Bajó a la plaza escoltada por dos de sus cinco hermanos. Los tres restantes habían marchado fuera a buscarse la vida, dos a la capital y otro cruzó el charco.  Sobre la tarima la orquesta ya había comenzado a tocar y como todas las mozas solteras, durante la primera hora, la Luisa bailó con unos y con otros, hasta que Juan, el Pulga, la agarró para sí y no la soltó en toda la noche. La compañía no era desagradable. Juan era un joven divertido, aseado y de buen porte. Cuando apenas quedaba media hora para que el reloj diese las doce, el Pulga se arrimó bien a la Luisa y con voz suave le susurró al oído, "anda, Luisiña, vamos a dar un paseo a la era". La del Sebastián sabía perfectamente el significado de aquella proposición, lo que conllevaba ir con un mozo a la era, al huerto, a la fuente o al palomar... Miró en derredor, sus hermanos andaban entretenidos en la barra del bar. Se dejó llevar.

El Pulga la agarró por la cintura y le condujo a la era entre carantoñas y arrumacos. Apenas se escuchaban los sonidos del baile. La luna llena rompía la oscuridad de la noche e iluminaba el camino. Ya en la era, la situación se precipitó de un modo inesperado. El Pulga perdió los papeles y comenzó a sobarla con brusquedad y sin miramientos. La Luisa se sentía sucia e incómoda. Intentó frenarlo, pero él la empujó y la tendió en la hierba. La joven gritaba y pataleaba, pero Juan estaba cegado, no tenía freno. Se quitó el cinturón, le ató las manos, le tapó la boca y se sentó a horcajadas sobre sus piernas. La Luisa, intentó calmarse, respiró hondo, estaba acostumbrada a las peleas con sus hermanos y el Pulga era bastante más liviano que cualquiera de ellos. Mordió con fuerza la mano que le tapaba la boca, con un movimiento de muñeca se libró del cinturón, y aprovechando un descuido de Juan dobló la rodilla y le propinó un fuerte golpe en la entrepierna. El Pulga quedó tendido en el suelo en posición fetal. La Luisa se quitó los zapatos y corrió como nunca antes lo había hecho. En su huída oía los gritos del Pulga, que herido en su orgullo, no paraba de maldecirla "zorra, puta, está me la pagas, del Pulga no se ríe ni su madre". La joven esquivó el baile y se refugió en casa, sin hacer ruido.

A la mañana siguiente un nuevo rumor se había extendido por el pueblo, el agresor cumplió su amenaza y se encargó de hacer correr una coplilla entre los mozos, "El Sebastián tiene una gata en celo / la monté en la era / entre paja y centeno / que no, que no fui el primero". Los hermanos de la Luisa le cerraron la boca al Pulga. El remedio fue peor que la enfermedad, la coplilla dejó de sonar, pero los rumores no cesaron, "has visto como han dejao al Pulga, eso es porque algo tienen que esconder, el que se pica ajos come, si no de qué...". La situación se hizo insostenible, la Luisa era su ojito derecho y el Sebastián pensó que la mejor manera de cerrar bocas era casándola. Concertó su matrimonio con un joven de un pueblo cercano, esmirriado y cejijunto, pero de buen fondo. La boda se celebró en mayo. Para desgracia de la Luisa, a diferencia de otras mozas, a ella con los nervios previos, le dio por comer y cogió unos kilillos de más, que dispararon todo tipo chismes en el pueblo.

Consumaron la noche de bodas, el cejijunto desvirgó a la Luisa, aunque ésta no sangró. El parto, para colmo de males, se adelantó un mes, el niño venía con prisa. La sombra de la duda, no dejó de enturbiar los pensamientos del marido, quien pese a todo, nunca le reprochó nada a la Luisa y siempre quiso al niño como propio, sin saber que realmente lo era. Cuentan, que vivieron felices y que a la muerte del Pulga, éste en su lecho de muerte, agonizante, pidió perdón a la Luisa por el daño que le había causado, por haber manchado su nombre. Al enterarse el cejijunto,  abrazó a su mujer y entre sollozos le pidió disculpas por haber desconfiado de ella. La Luisa, le acaració el cabello canoso y susurró "no hay nada que perdonar". 



Fotos: Carlos


Nota: Os debía este relato. Haré lo que pueda, pero me temo que me va a ser francamente complicado asomarme al ciberespacio este mes. Así pues, os veo en octubre, os echaré mucho de menos, qué disfrutéis!!!. ;-)

miércoles, 25 de agosto de 2010

Un giro de 190º en el mundo del diseño...

Ella, Nursign

Pese a su casi insultante juventud -23 añitos-, esta diseñadora burgalesa tiene las ideas claras y los pies bien aferrados a la tierra. Nuria Pampliega, Nursign en el ciberespacio, sabe que, en los tiempos que corren, la gente como ella - joven, pero sobradamente preparada, parafraseando un conocido anuncio- lo tiene complicado para abrirse un hueco en el mundo del diseño. Quizá por eso ha decidido lanzarse a la piscina o, mejor, saltar al vacío sin paracaidas. Quien no arriesga, no gana. Eso es evidente y Nursign parece tenerlo más que claro. No se conforma con dar un giro de 180º al mundo del diseño, no, va un paso más allá, hasta los 190. Y así, con este nombre, 190º, ha bautizado su último proyecto, una revista on line, cuyo primer número saldrá a la luz el próximo miércoles, 1 de septiembre.

¿Qué pretende? La respuesta a esta sencilla pregunta, aunque resulte paradójico, es un tanto compleja. Su objetivo inicial era darse a conocer, promocionar su trabajo y su blog. Ahora, ya metida en harina, ha ampliado sus miras. "Es muy difícil que un artista que acaba de salir de la carrera, consiga un puesto al lado de los mejores diseñadores del momento, - afirma - la inexperiencia da miedo, pero yo creo, que si hay ganas e ilusión, vale más que 5 años de experiencia". Aferrándose a esta máxima, se propone ofrecer un espacio de promoción y contacto para artistas nóveles de todo el mundo.

Portada del primer número de la revista on line

De momento, nos adelanta la portada del primer número de 190º. No nos desvela muchos más datos, porque conoce bien el medio y sabe que es importante mantener un cierto grado de suspense y generar expectativas. La cosa promete...  "Te puedo decir que incluirá un artículo sobre moda Vintage interesantísimo, otro acerca de un producto delicatessen de lo más innovador,  mostraremos una tienda de moda en la que te explican y aconsejan sobre lo que mejor te sienta...", concede, después de hacerse derrogar un poco...

Nursign es el alma mater de la revista, su creadora, pero, para llenarla de contenidos se ha rodeado de un buen plantel de colaboradores, que nos irá presentando en cada edición. Le gustaría que en su ciudad natal, Burgos, valorasen su trabajo y apoyasen su iniciativa. De hecho, está tan ligada a su tierra, que ha decidido dedicarle un apartado especial en la revista. Ha dado el primer paso, quizá el más difícil, ahora sólo queda esperar y confiar en que todo salga según lo previsto. Desde aquí le deseamos toda la suerte del mundo!!!!


Nota: Sé que much@s de los que seguis Foldadablog, tenéis habilidades artísticas más o menos ocultas... que quizá os interese dar a conocer. Yo ya le he tirado los trastos a algun@ (Isis, Arena), pero si alguien más se anima y quiere participar en este proyecto, podéis poneros en contacto con Nursign en este mail: nursign@gmail.com

domingo, 22 de agosto de 2010

Boda a la vista...



Sí, amigos, el viernes, 20 de agosto de 2010, será un día que pasará a la historia. Al menos para los vecinos de este pequeño pueblo de la Montaña Palentina y, sobre todo, para Carlos y para una servidora. Así nos recibieron, todos los vecinos nos esperaban en la plaza, armados de confetis y guirnaldas. Sí, habían preparado nuestra despedida de solteros... Pero no, no nos lo iban a poner nada, pero que nada fácil. Nos habían organizado una "divertidísima" y completa gymkana, cuatro pruebas, para conseguir cuatro llaves...

Prueba 1. Superada sin mayores problemas: Atados con una cuerda, subimos hasta la iglesia a dar la campanada...





Prueba 2. De nuevo superada sin problemas, ante la atenta y atónita mirada del público, que ya nos había preparado una docena de huevos por si a caso - no hicieron falta -, de la iglesia a casa portando una cuchara y un huevo...


Prueba 3. Escenario: el lavadero. Objetivo: conseguir dos figuritas ocultas en dos barreños llenos de harina y agua. Como podéis ver en la foto 1, está claro quién se curró el premio. He de decir en su descargo, que como demuestra la foto 2, al final cedió y se pringó levemente... ;-)



Antes de la prueba 4, que tenía como escenario la casa concejo, Cesarea nos canta la enhorabuena... A sus 92 años, recién cumplidos, entona francamente bien y tiene una memoria prodigiosa.


Prueba 4. Enyugados, sí, sí, como lo leéis, nos enyugaron y de ésta guisa tuvimos que subir a la segunda planta de la Casa Concejo a buscar nuestro regalo.


Superadas todas las pruebas, después de reírnos un buen rato, como no podía ser de otro modo, no comimos perdices, pero sí nos pusimos las botas... ;-)


GRACIAS VECIN@S!!!!

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